Lancha de Proactiva Open Arms en una de sus misiones de rescate en el Mediterráneo (Facebook: Proactiva Open Arms)
Lancha de Proactiva Open Arms en una de sus misiones de rescate en el Mediterráneo. (Facebook: Proactiva Open Arms).

Qué vil caer en la frivolidad de no destapar verdades por miedo a asustar. Capaces de amar por encima de nuestras posibilidades y aún conscientes de que habrá personas que pasarán sin pena ni gloria, nos declaramos justicieros del ‘vamos a intentar hacer Historia’. Y hoy dejamos el mundo porque se nos ha caído el cielo en una sala de cine y mañana se nos olvida porque de algo tan bello como la vida solo pueden salir chispas de bengala, de las que se les dan a los niños para que jueguen, de las que no queman.

Siempre he pensado que el color de los lunares está para recordarnos nuestro origen. Tatuajes de raíz, que se dice. Y al que no le guste ese viso que se arranque las pecas una a una.

Y hoy me he dicho, voy a hacer el mejor artículo hasta el momento, algo que llegue hondo, algo que cale, algo que pueda transmitir la intensidad con la que estoy clavando los dedos en las teclas del ordenador para ahogar la culpa. Algo que redima mi alma. Algo con lo que perdonarme por no hacer nada. Algo que más allá del me gusta, no guste y se comparta.

En la carrera nos enseñan que son necesarios al menos cinco minutos, aproximadamente, de información a metralla para que la empatía roce al ser y lo haga humano. Por eso nunca son más de tres.

Las 14 millas a Europa

3.500 personas ahogadas en todo el verano, más de medio millón de desplazados por la guerra y, muy mediterráneamente a nuestro primermundista pesar, más de 10.000 muertes desde el 2014. Siete millones de euros gastados en deportar almas. Y Europa sigue siendo la tierra prometida.

Un hombre que arregla gafas sonríe en medio del mar y dice que cuando llegue será libre y reparará más gafas. Donde otro comenta que es afortunado por ir con su mujer aunque Boko Haram haya matado a su padre y algunos hermanos. Donde, el más perdido de todos, cree que están llegando a Grecia cuando aún no han superado las 14 millas desde la costa Libanesa. Y lo dice con la camiseta mal colocada en la que cuelga una etiqueta de Inditex en su cuello, y a él le da igual. Le da igual llevarla del derecho o del revés porque ni siquiera sabe dónde está el norte que nosotros perdimos hace mucho tiempo.

Vuelve Jordi, vuelve el periodismo
Cartel oficial de la película de Jordi Évole, 'Astral' con la que arranca la nueva temporada de 'Salvados' (Salvados / Atresmedia)
Cartel oficial de la película de Jordi Évole con la que arranca la nueva temporada de ‘Salvados’. (Salvados / Atresmedia).

‘Astral’ dura una hora y media. Suficiente como para romper una tripa y que salgan mariposas podridas de tanto volar alrededor del mismo ombligo. Suficiente como para que después de salir de la sala de cine no hables, no digas nada, algunos lloren y se levanten y otros sigan en la butaca hasta el baile de una escoba que pone fin a las palomitas en el suelo. Y aún entonces, siguen clavados preguntándose qué han hecho al mundo. Con los ojos mirando y sin leer unos créditos que pasan sin música. Porque no hay nada que celebrar.

No sé cuánto vale mi palabra, y mucho menos si es por redes sociales, pero os aseguro que la obra de arte que ha conseguido el equipo de ‘Salvados’ es lo mejor que he visto en mucho tiempo. No vengo a vender ninguna ideología, corriente social o mediática. Vengo a dar mi palabra, y poner la mano en el fuego por esta creación:

Una película documental, sublime a nivel cinematográfico, que gradúa hasta al invidente. A todos aquellos que habéis dicho más de una vez que no creéis en los periodistas, que no leéis el periódico porque la información no es veraz. Que, por cierto, ambos sabemos que es por vaguería, no por interés en la desinformación para abrirse camino a  la libertad mental. A todos vosotros, esto es lo que estabais esperando.

Estés leyendo esto antes o después del domingo 16 a las 21:30 horas, ten en cuenta que no se trata ni de una previa ni de una crítica del arranque de la nueva temporada de Salvados en La Sexta. El preestreno ha sido acogido de manera altruista por varios cines en toda España a lo largo de la semana previa al estreno en la pequeña pantalla con una entrada simbólica de cinco euros, destinados en su totalidad a la ONG Proactiva Open Arms que rescata embarcaciones con cientos de personas abandonadas a su suerte y las transporta a tierra de manera segura. Si no has podido ir, también puedes donar en su página oficial pinchando aquí.

Algo que más allá del me gusta, no guste y se comparta.

Celia García Vidal

Celia García Vidal

Escribir para contar, comunicarse y ser. Las grandes revoluciones nacen a partir de pequeñas acciones. CREA es nuestra pequeña acción.
Celia García Vidal

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