Asistentes al evento de Videojuegos por alimentos (Sergio Fernández/ CREA Info)
Asistentes al evento de Videojuegos por alimentos. (Sergio M. Fernández/ CREA Info).

Los chicos del podcast Radical Dreamers organizaron el pasado fin de semana en Valladolid su afamado evento de videojuegos. Hasta este punto, es posible que muchos solo tengan en mente que esta reunión se trata de una concentración de aficionados a los juegos de arcade, multiplataforma o videojuegos en general. Nada más lejos de la realidad.

El evento Radical Gaming es algo más que todo lo anterior. Se trata de un auténtico acontecimiento solidario ya que los asistentes no solo acuden a jugar con esas máquinas que tuvieron de jóvenes, ya descatalogadas, sino que el objetivo de la concentración es recoger comida para el Banco de Alimentos.

Radical Gaming gira en torno al proyecto Videojuegos por Alimentos. Así de simple. Es un evento benefactor que pretende intercambiar donaciones de alimentos por sorteos, videojuegos, revistas o material de entretenimiento en general. Por ello, el lugar donde se celebró el acto, el Centro Cívico Zona Sur, contaba con un mercadillo en el que se podía intercambiar el alimento donado por un sin fin de material lúdico. El dinero no participa en el trueque.

La Cuarta edición de Radical Gaming

En la edición de este año de Radical Gaming en Valladolid, la cuarta de su nombre, los diferentes actos del evento estuvieron repartidos entre el viernes 19 y sábado 20. En estos días se pudo disfrutar de las consolas más icónicas de los últimos veinte años tildadas de “auténticas reliquias del entretenimiento” para los más entusiastas. Joystick originales, una Nintendo Scope y hasta un mando creado a base de plátanos que funcionaban gracias a la corriente que circula por tu cuerpo al jugar fueron algunas de las sorpresas que aguardaban a los visitantes.

Por supuesto, no podían faltar algunos clásicos de las máquinas arcade, esas que escasean en los bares y que solo encuentras en las salas recreativas más tradicionales. El imprescindible Sonic, el Super Mario Bros o el Metal Slug fueron algunos de los hitos a los que se podía jugar de forma libre en los simuladores disponibles. Cualquier interesado podía jugar en las más de veinte consolas con sus pantallas que estaban habilitadas, aunque casi siempre estaban todas ocupadas.

No obstante, no todo era jugar por libre. Los chicos de Radical Dreamers organizaron para el Radical Gaming varios torneos y charlas además de algún sorteo gracias a sus patrocinadores. El viernes, diferentes asociaciones y colaboradores organizaron tres torneos para los inscritos previamente. Así tuvieron lugar dos torneos de los juegos de combate uno contra uno y el torneo de Mario Kart que despertó tanta expectación.

Uno de los asistentes juego con una Nintendo 3DS. (Iván Tomé/ CREA Info).
Uno de los asistentes juego con una Nintendo 3DS. (Iván Tomé/ CREA Info).

Si no apetecía coger un mando y jugar a la variedad de consolas con las que contaba el evento, jugar a juegos de mesa también era otra gran opción para pasar el rato. Todas estas actividades, tanto el mercadillo, como las charlas y los juegos de mesa, además de otras donaciones, fueron posibles gracias a los colaboradores y patrocinadores que apoyaron el evento y, con el trabajo y esfuerzo de todos, dieron mucha más vida a la solidaria cita.

Y si el viernes ya hubo mucha gente en el encuentro, el sábado no se quedó atrás ni mucho menos. Una buena cantidad de amantes de los videojuegos se acercaron para participar o admirar torneos de Dragon Ball Xenoverse, lucha generacional, de Smash Brosh, y el curioso Torneo 4G, en el que los participantes tuvieron que jugar a cuatro juegos totalmente secretos de cuatro generaciones diferentes. Todo un reto para los competidores y un buen divertimento para los espectadores que se acercaban a verlo.

Sin duda, los integrantes de Radical Dreamers organizaron una quedada llamativa, entretenida y sobre todo solidaria. Concentración a la que todo asistente llevó más de uno y de dos kilos de alimentos por cabeza que ayudaron de manera importante a que el objetivo de la cita se cumpliese: recaudar una gran cantidad de comida para el Banco de Alimentos, y que los videojuegos sirviesen para mucho más que para simple entretenimiento o diversión. Lo único que se echó en falta fue un espacio un poco más grande para acoger este evento que, con la participación que obtuvo, merece tener un mejor trato por parte de la administración pública.

Crónica realizada por Sergio M. Fernández e Iván Tomé.

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