La sinestesia es una particularidad neuronal que afecta a la percepción. (Manugv71 / Pixabay).
La sinestesia es una particularidad neuronal que afecta a la percepción. (Manugv71 / Pixabay).

Click, click, click. ¿Cómo almacena el cerebro la realidad que le rodea? ¿Basta con apretar el disparador -como si de una cámara fotográfica se tratase- para que las imágenes del exterior queden automáticamente grabadas en la ‘tarjeta de memoria’ cerebral o estamos ante un proceso mucho más complejo? Desde CREA Info hemos querido trasladar estas preguntas a la mismísima fuente primaria: la Percepción. He aquí un fragmento de la entrevista que servirá de marco contextual para el lector de este artículo:

— Hola Percepción. ¡Muchas gracias por atendernos! Serán solo unos minutillos.

— No hay de qué. Gracias a vosotros.

— La primera cuestión es clave. ¿Cómo funcionas exactamente?

— Siempre me preguntáis lo mismo (risas). A ver, al contrario de la creencia general, la información del mundo exterior recogida por mis amigos Gusto, Tacto, Olfato, Vista y Oído no llega a nuestro cerebro como si fuera una fotografía. Mi jefe y el de todos los que estamos aquí -Don Cerebro le solemos llamar porque intimida mucho- descompone dicha información en sus distintas materias primas y las procesa por separado -es decir, unos ayudantes suyos se encargan de analizar las líneas, otros los movimientos, otros las formas, etc.-.

— ¿Pero entonces cómo es posible que los seres humanos veamos todos los elementos integrados en una única imagen?

— A eso iba, impaciente. Una vez realizada ya esta descomposición previa, Don Cerebro reconstruye de nuevo la imagen inicial y así es como vosotros, gracias al jefe y a mí, lográis percibir el mundo que os rodea.

— ¡Madre mía! ¡Qué trabajo más minucioso y complejo! ¿Se podría decir entonces que eres una ‘mujer’ difícil?

— (Risas) Sí, creo que se podría decir así.

La percepción es uno de los procesos más complejos que existe a nivel neuronal. (Johnhain / Pixabay).
La percepción es uno de los procesos más complejos que existe a nivel neuronal. (Johnhain / Pixabay).
¿Sines…qué?

Como bien ha explicado Percepción en la entrevista, las distintas regiones cerebrales procesan por separado la variedad de elementos que componen la realidad para posteriormente reconstruirla. Sin embargo -y esta información compromete a nuestra entrevistada-, desde hace unos años se han dado a conocer ciertas irregularidades en la actividad desempeñada por Percepción que han contribuido al nacimiento de una particularidad neuronal -particularidad, no enfermedad, lo subrayamos- conocida con el nombre de sinestesia.

“Admito los errores que cometo, pero en mi defensa diré que muchas personas la consideran un don, no un problema”, explica Percepción en relación al ‘Caso Sinestesia’. Y es que, esta anomalía o particularidad neuronal que afecta al 14% de la población española -4% de la mundial- se define como una mezcla de dos o más sentidos y permite a quienes la experimentan ver sonidos, sentir colores e incluso tocar emociones. Sí, literalmente.

¿Cómo, cuándo, dónde, por qué?

Aunque su origen está a día de hoy plagado de interrogantes, existe una teoría que lleva años intentado derribarlos: la teoría de la poda neural. “A lo largo del proceso de madurez de la corteza cerebral se ‘cortan’ multitud de conexiones y así van apareciendo los distintos módulos de procesamiento de la información” -explica el doctor en Psicología Experimental, Juan Lupiáñez, y continúa- “A este proceso se le conoce con el nombre de poda neural y, aquí está el quid de la cuestión, la poda no se produce de la misma manera en  personas sinéstetas y en personas que no lo son”. Es decir, en los sinéstetas, algunas áreas cerebrales a las que hacía mención Percepción cuando explicaba su funcionamiento no se encuentran diferenciadas en su totalidad, lo que desencadena la mezcla de sentidos de aquellas que permanecen conectadas.

Ahora bien, ¿por qué las personas sinéstetas presentan dichas conexiones y el resto no? ¿O es que todos tenemos esas conexiones pero son solo los sinestésicos quienes las utilizan? En ese caso, ¿qué proceso tiene lugar para que se dé dicha distinción? Desde los años 80 -época en que se inició el estudio científico de la sinestesia- los investigadores llevan haciéndose las mismas preguntas y casi 40 años después, la mayoría de ellas continúan sin respuesta.

Un tipo de sinestesia permite a quien lo experimenta escuchar cuadros, literalmente. (Stux / Pixabay).
Un tipo de sinestesia permite a quien lo experimenta escuchar cuadros, literalmente. (Stux / Pixabay).
“Mi amigo sabe a pizza”

En la actualidad, se tiene constancia de la existencia de más de cien tipos de sinestesia aunque la lista, según reconocen los expertos, no está ni mucho menos cerrada. “Como quienes experimentan sinestesia lo hacen desde que nacen, para ellos su percepción es la normal; no sienten que ‘padezcan’ nada raro o diferente a los demás. Por esta razón cuesta tanto descubrir nuevas clases de sinestesia e investigar las ya existentes”, asegura Lupiáñez.

El tipo de sinestesia más común es el denominado grafema-color: “Los sinéstetas que lo poseen perciben letras o palabras enteras de colores. Por ejemplo, muchos de ellos ven la A de color rojo o verde”, declara el psicólogo granadino. Sin embargo, existen casos mucho más extremos de sinestesia grafema-color porque, como ocurre con multitud de anomalías, cada modelo de sinestesia presenta distintos niveles de intensidad: “Fíjate, conozco la historia de una persona que tuvo que cambiarse su nombre porque no podía soportar los colores de las letras que lo formaban”, afirma Lupiáñez.

Sin embargo, la sinestesia grafema-color no es, ni de lejos, la más sorprendente de todas las que se conocen. ¿Sabían, por ejemplo, que hay personas que ven colores o experimentan sabores cuando perciben sonidos? ¿Y que algunos sinéstetas pueden sentir en su piel, literalmente, la alegría, la tristeza y un sinfín de emociones más? Como lo oyen. “La sinestesia es un universo aparte. Sé que hay sinéstetas, por ejemplo, que escuchan los cuadros. Sí, los escuchan, no los ven. También recuerdo la historia de un niño que sentía un sabor real a fresa en la boca cuando su madre le daba un beso y a pizza cuando su mejor amigo le abrazaba” -asegura la neuropsicóloga granadina, Mónica Treviño, y continúa- “La sinestesia es un fenómeno que nunca deja de sorprender y encierra las claves de la percepción humana, seguro”.

Ver colores en la música es muy común entre los sinéstetas. (Geralt / Pixabay).
Ver colores en la música es muy común entre los sinéstetas. (Geralt / Pixabay).
Letras, números y figuras

Simón Pérez, licenciado en Psicología por la Universidad de Granada, experimenta un tipo de sinestesia que es especialmente particular: “Yo en las palabras veo, además de las letras que las componen, números y figuras. Todo a la vez”. Pero, “¿cómo?, ¿no es algo caótico?”, le preguntamos desde CREA Info. Simón sonríe y nos responde:  “¿A vosotros os parece caótico percibir multitud de sonidos, colores, líneas, formas, movimiento, texturas, etc., al mismo tiempo? Porque es lo que hacéis continuamente”. Touché.

Imaginen que están observando la realidad que les rodea a través de un objetivo fotográfico. Esa imagen constará de múltiples elementos pero son ustedes quienes con la cámara los enfocan y desenfocan a su antojo. Los elementos nítidos captarán más su atención que los borrosos, aunque estos en ningún momento desaparecen de la composición. Un proceso similar sería el que experimenta Simón gracias a su sinestesia. “Mi ‘objetivo cerebral’ -por llamarlo de alguna manera- enfocaría las letras, los números o las formas de las palabras en función del elemento al que quiera dirigir mi atención. Así por ejemplo, en el nombre MARÍA veo sus letras, sí, pero si quiero, también los números 11351 o su forma, que sería algo similar a una ola”, explica Pérez.

¿Es real la realidad?

“Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón”, dijo una vez el gran filósofo y matemático francés, René Descartes. Pero, ¿qué ocurre cuando ni la razón se fía de sí misma? La percepción es un fenómeno que pone en jaque la autenticidad del mundo que nos rodea porque todo, absolutamente todo lo que percibimos -colores, olores, sabores, sonidos, texturas, etc.-, es una impresión mental personal e intransferible.

Es cierto que no todos vemos la letra A de color verde o sentimos que nuestros mejores amigos saben a pizza, pero para aquellos que así lo experimentan -y cabe subrayar por segunda vez que la sinestesia no está considerada una patología o enfermedad mental- su realidad es tan real o más que la de ustedes o la mía. Recuerden el famoso enigma ‘¿vestido azul y negro o blanco y dorado?’ que tantas discusiones desató por una simple cuestión de percepción. Así que, pensándolo mejor, ¿por qué nuestras impresiones tienen que ser las correctas o nuestra realidad la auténticamente real? Existe un proverbio chino que dice: “El único que no tiene conciencia del agua es el pez”.

Y hasta aquí puedo leer.

María Gozalo Arenal
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"Las aguas en calma no hacen buenos marineros", por eso, más que nunca, Periodismo. Chin-chín por los valientes y los nuevos Kapuściński.
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