Clara Lousa, alias Clarilou, durante un momento de la entrevista. (Mara González / CREA).

Clara Lousa Mafé nació en A Coruña (Galicia), pertenece a la generación del 89 y como tantos jóvenes en estos tiempos ha aprendido a ganarse la vida a través de Internet. Aunque está a punto de graduarse como Ingeniera de caminos, canales y puertos, por ahora ha convertido su hobby, el dibujo, en su profesión. Sus viñetas, cada vez más virales en redes sociales como Facebook e Instagram, nos muestran que la vida real poco tiene que ver con los anuncios que nos bombardean a diario y además conseguirán sacarnos una sonrisa porque… ¿quién no se ha visto sacando medio cuerpo por la ventanilla del coche para coger el ticket del parking

Pregunta. ¿Cómo te defines? prefieres presentarte como ilustradora, como dibujante, estudiante…

Respuesta. Pues la verdad es que como ilustradora, yo creo que no. Yo soy autodidacta y hay muchos ilustradores que se han preparado en Bellas Artes y en otras carreras y que me definan como ilustradora me da un poco de miedo. Por otra parte, es cierto que dibujo y me defiendo pero bueno, igual diría antes dibujante. Y por otra parte estudiante, ‘estudiante que pinta la mona’ (risas) porque estoy haciendo malabares entre las dos cosas así que… A mis viñetas humildemente las denomino como ilustraciones, con permiso de los grandes ilustradores que se han formado y que hacen verdaderas obras de arte.

P. Nos acabas de contar que eres autodidacta ¿Cuándo empezaste a dibujar y a publicar tus viñetas?

R. Pues lo de dibujar desde siempre, que haces garabatos y así. Un día pasó mi novio por casa, las vio y me animó a subirlas y publicarlas. Empecé un poco de coña, hacía fotos a los papeles, porque al principio no sabía dibujar en el ordenador, ni siquiera conocía los Copic (que son los rotuladores propios de ilustración) y después la cosa fue creciendo y poco a poco me lo fui tomando más en serio.

P. Y desde entonces la cosa ha ido tan en serio que tus viñetas tienen nombre propio, ¿cómo nace Clarilou Ilustraciones?

R. Bueno, aprendí a dibujar las muñecas a base de copiar posturas de las modelos de revistas o haciéndome mariquitas para pensar los ‘modelitos’ con los que podía combinar la ropa que me acababa de comprar y cosas del estilo. Luego acabé usando las muñecas para plasmar mis ‘cafradas’ del día a día. Con frases como “hay pantalones que nunca ceden”, “hoy me voy a comer el mundo, y si la cosa se tuerce un cupcake” o con dibujos como la muñeca que no llega a la máquina del parking (el drama de mi vida). Empecé a digitalizarlas cuando no me quedó más remedio, cuando me surgían proyectos que requerían grandes resoluciones, como por ejemplo el cartel para las rebajas de Unisa o la precampaña de navidad de Cool The Sack. Ahí no me quedó más remedio que ponerme delante del ordenador, investigar y practicar y practicar hasta conseguir un trazo ‘firme’. Cuando estás acostumbrado al papel te cuesta mucho pasarte a la tableta gráfica, es casi como volver a aprender. El resultado me encantó así que no volví a usar otra cosa, aunque no abandoné nunca el papel y muchas veces vuelvo a él y a mis ‘rotus’ para relajarme. Sigue formando parte de todo el proceso: primero a lápiz , luego lo repaso con un boli de tinta negra, lo escaneo y luego lo utilizo de base para repasarlo en el ordenador.

P. ¿Y las ideas de las viñetas?

R. Las viñetas normalmente se me ocurren por la calle, en el coche o en las duchas estas en las que arreglas tu vida, así que no me queda otra que apuntarlas como buenamente puedo, de hecho a veces no entiendo la letra y se pierden en el olvido (risas) y cuando se me ocurren en casa no puedo evitar ponerme a hacerlas en el momento y como no me puedo aguantar las subo directamente, sea la hora que sea. ¡No me la puedo guardar para mí!

P. Desde que surge la idea, hasta que acabas de dibujarla ¿cuánto sueles tardar? Imagino que aunque tengas práctica no saldrá todo a la primera.

R. El tiempo depende mucho de los detalles que requiera el dibujo, puede ir desde media hora para muñequita básica de Clarilou hasta las siete u ocho horas y más de un cartel de grandes dimensiones y varios personajes.

En sus viñetas Clarilou ironiza sobre situaciones del día a día. (Mara González / CREA).

P. Ahora mismo colaboras con algunas tiendas, haces encargos personalizados y también han contado contigo para ilustrar algún libro (ha ilustrado La vida es suero y El tiempo entre suturas de enfermera saturada y El diario de la novia de Petite Mafalda) pero, ¿cómo se convirtió la ilustración en un trabajo?

R. Yo había puesto mi email en Instagram y de repente un día me llegó la propuesta de la autora para el primer libro y le dije que sí, y eso que todavía no sabía dibujar a ordenador de aquella, así que fui aprendiendo sobre lo que me encargaban. Y poco a poco, fueron surgiendo más encargos la ilustración del segundo libro, la ilustración de El diario de la novia

P. Cuando te piden algún encargo, ¿te piden algo concreto o te dan libertad para diseñar?

R. Depende, por ejemplo para El tiempo entre suturas la autora me dio total libertad. Me dijo unas frases y a partir de ellas hice las ilustraciones y con El diario de la novia igual, me dieron la temática y yo dibujé. Por otra parte, están los encargos personalizados, suelo hacer láminas y ahí ya te definen más lo que quieren, la forma del pelo así, etc.

P. ¿Alguna vez has tenido miedo de no conseguir dibujar nada tras un encargo?

R. El miedo a la hoja en blanco dices, ¿no? (risas) Sí, claro. Muchas veces lo pienso, de hecho hace poco fui a una reunión con una tienda de té de aquí, que voy a hacer el packaging de unas latas para Navidad y tras decirme más o menos lo que quieren me preguntan ¿se te ocurre algo? Y en ese momento la verdad es que no, pero al final siempre acaba saliendo.

P. Además de Clarilou Ilustraciones también estás estudiando Ingeniería de caminos, canales y puertos ¿alguna vez has pensado en dejarla y dedicarte solo a la ilustración?

R. La verdad es que no, porque es una carrera muy dura y si pienso en todo lo que me esforcé para llegar al punto en el que estoy en la carrera y después, todo lo que me esforcé para llegar donde estoy con Clarilou, pues para mi están a la par. Así que ahora mi prioridad es acabarla y luego ya veremos.

P. Ahora mismo vemos que en Internet hay muchos ilustradores que publican sus viñetas y consiguen darse a conocer ¿ahora mismo crees que es un buen momento para empezar en el mundo de la ilustración o que la web ya está muy saturada de ilustradores?

R. Creo que es un buen momento, estamos viendo que hay un ‘boom’ y que la gente está muy receptiva. Además, es muy bueno que ocurra esto porque antes la figura del ilustrador no se conocía tanto y gracias a esto está haciéndose más visible. Por otra parte, no creo que se pase de moda, porque una vez que esto llega a Internet ya está.

P. Dentro de la ilustración encontramos viñetas de diferente temáticas. ¿Crees queda algún campo por cubrir?

R. Mmm… yo creo que sí. Ahora mismo no se me ocurre uno pero es un perfil profesional muy amplio y seguro que a alguien se le ocurre algo. Puede tener tantas ramas como personas, es algo muy personal.

P. Empezaste subiendo fotos de tus dibujos en papel pero poco a poco has ido ganando seguidores, ¿cómo es ese momento en el que te das cuenta de que tus viñetas llegan a tanta gente?

R. Un poco paulatino, yo no lo noté tanto. A mí me dicen “Clara, que tienes tantos seguidores, ¡eso es como un campo de fútbol!”, y yo pienso: “Dios, ¡no me digas eso que entonces ya no subo nada que me da vergüenza!” (risas). No hubo un momento de inflexión.

 

La viñeta sobre el anuncio de Instimissimi es una de las más conocidas. (Clarilou Ilustraciones).

P. ¿Hay alguna viñeta que haya tenido mucho éxito o que la publicases pensando que no iba a ser para tanto y de repente ha sido de las más conocidas?

R. Viñeta boom fue hace poco la crítica del anuncio de Intimissimi, tuvo muchísimo alcance en Facebook y en Instagram también. Las que subes al momento sí que notas que se comparten más, luego hay otras que piensas que van a tener muchos likes y no consiguen tantos. Y viñeta que no pensase que fuese a gustar tanto, también diría que la de Intimissimi… y eso que la hice al momento con todo el cabreo pero parece que la gente se sintió identificada.

P. ¿Existe alguna forma de monetizar este éxito en redes sociales, como por ejemplo los Youtubers con las visitas a sus vídeos?

R. No sé cómo lo llevan los demás pero yo como tengo que compaginarlo con la carrera me gustaría poder hacer algo más que hay veces que parece que solo trabajo para pagar autónomos (risas), pero si puedes dedicarle tiempo sí que puedes hacer cosas buenas. En mi caso voy tirando de colaboraciones, libros, encargos y estas cosas.

P. Siguiendo el ejemplo de algunos Youtubers, vemos que algunas marcas se ponen en contacto con ellos para publicidad o también editoriales, ¿crees que este tipo de publicidad también se explota en el caso de los ilustradores?

R. Yo creo que sí. Moderna de Pueblo por ejemplo ya ha hecho algunas colaboraciones con marcas y así. No es lo mismo a lo mejor un Blogger promocionándote un producto que la publicidad a través de la ilustración pero aun así creo que este tipo de publicidad funciona.

Si quieres escuchar los mejores momentos de la entrevista aquí tienes una selección:


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Mara González Gómez

Periodista gallega que cree en el Periodismo como arma para cambiar el mundo. Pienso que existe una poesía y una canción para cada persona.
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