La terminal de autobuses de Valladolid concentra varias de las rutas que recorren los pueblos de la provincia. (Sergio M. Fernández / CREA).

Billetes demasiado caros, malas combinaciones entre los autobuses que van de los pueblos a Valladolid y los urbanos de AUVASA, frecuencias demasiado bajas o la ausencia de un billete único para los servicios de transporte de la provincia son algunas de las quejas de los viajeros de la provincia de Valladolid. Lo inquietante es descubrir que Valladolid no posee un área metropolitana en materia de transporte público cuando es una capital autonómica y ciudades vecinas como León o Salamanca sí que las tienen. La situación del transporte público en la provincia está en sintonía con el transporte urbano de la capital vallisoletana.

Explicado de otra forma, al igual que el servicio público de transporte urbano de Valladolid lo realiza AUVASA, siendo el Ayuntamiento de Valladolid el regidor del servicio, las líneas, rutas entre pueblos y las conexiones con la ciudad de Valladolid también están bajo la potestad de una administración pública aunque sean explotadas por empresas privadas. En este caso, el control y la concesión de las rutas por la provincia lo ejerce la Junta de Castilla y León.

Esto quiere decir que es la Junta la que saca a concurso las licitaciones de “explotación”, que no es otra cosa que las rutas que seguirán los buses para recoger a los viajeros hasta su destino y vuelta a empezar. La Junta de Castilla y León, ente público, saca a concurso un servicio y son las empresas privadas las que optan a dar este servicio en calidad de libre mercado y competencia. Concesión publica con gestión privada. Obviamente, para cada concesión se debe garantizar una serie de requisitos (como puede ser, por ejemplo, disponer de una flota de vehículos eficientes para el servicio) que supervisa el órgano competente de la Junta.

Ante todo, un objetivo económico

Otra de las funciones de la Junta de Castilla y León es la de fijar el precio máximo del billete que tendrá que pagar el viajero por ir desde un punto a otro. Pero quien hizo la ley también hizo la trampa. Normalmente, el precio máximo que fija la Junta también es el mismo que establece cada empresa como pago por su servicio. Son empresas y su objetivo es sacar beneficios. Además de esto, las empresas y no la Junta tienen total libertad a la hora de establecer su propio sistema de abonos (si es que lo quieren implantar) o los sistemas de tarjetas de recarga. Por esta razón los ahorros de los viajeros con un abono o tarjeta de recarga son mucho menores de los que te puedes encontrar con la tarjeta de AUVASA como se informó desde el programa de Suma y Sigue. Ésta sería la teoría de funcionamiento de las líneas de la provincia.

Aunque antaño existían empresas que iban desde pequeñas flotas hasta corporaciones más grandes, con el paso de los años las últimas acabaron absorbiendo a las más pequeñas hasta configurar el actual mapa. Actualmente, a menos que se nos haya escapado alguna empresa que opere en  pequeñas líneas, las empresas que realizan las líneas regulares por la provincia de Valladalid son: La Regional, Cabrero, Linecar, Autocares de las Heras, AutodivalPescador Tours como las operadoras más importantes. Varias de estas empresas operan solo en la provincia de Valladolid aunque existan otras que se muevan por el resto de la comunidad como puede ser el caso de La Regional.

Así mismo, cabe destacar que otras compañías, como puede ser la empresa ALSA, también realizan viajes por la provincia parando en varios pueblos como si de una línea más se tratara. No obstante sus rutas suelen ser extracomunitarias, con paradas en la provincia como meras paradas secundarias en un recorrido mucho mayor, y las paradas muchas veces no existen si el viajero no solicita la misma.

Un autobús de Linecar a su llegada a la Terminal de Valladolid. (Sergio M. Fernández / CREA).

¿Está bien interconectada la provincia de Valladolid?

En materia de transporte la provincia tiene varias deficiencias para ser realistas. En primer lugar, cada empresa, tiene sus concesiones y cubre las líneas cumpliendo los cupos que dicta la Junta sin realizar mayores esfuerzos. Obviamente, se podría entrar en el debate de que hay pueblos por los que no pasa ninguna línea, que las frecuencias son bajas para algunos pueblos o que los precios son altos y los abonos no ahorran casi nada al viajero.

Sí. Estos problemas se repiten en casi todos los servicios de las diferentes operadoras por la provincia. Problemas que, por otra parte, podrían solucionarse con una competencia de libre mercado (que obligaría a bajar los precios ya que si no una empresa competidora puede ofertar el mismo servicio que el tuyo más barato lo que lo haría más atractivo). Pero por alguna extraña razón del destino, las operadoras pujan siempre por las mismas concesiones sin entrar a competir con las rutas de otros. Cualquiera diría que existe alguna especie de ‘pacto de no agresión’ para seguir con un sistema de transportes basado en un oligopolio. Nadie se mete con el otro y así cada cual fija sus tarifas a voluntad. Pero claro, esto son puras elucubraciones sin pruebas que lo verifiquen.

Además, el sistema de transportes de Valladolid se estructura bajo un sistema radial. Es decir, varias de las rutas regulares de la provincia pasan, empiezan o terminan en Valladolid capital. Lógico por otra parte. No obstante, las localidades de Medina del Campo, Tordesillas, Medina de Rioseco o Peñafiel también aglutinan varias rutas para conectar éstas a las que van hasta Valladolid. Asimismo, cuanto más cercana sea la localidad a Valladolid, como pueden ser los pueblos de Laguna de Duero, Arroyo de la Encomienda o La Cistérniga, mayor es la frecuencia de las rutas.

Las dársenas de dos de las grandes operadores de la provincia: La Regional y ECSA. (Sergio M.Fernández / CREA.)

Quizá las tres localidades citadas anteriormente sean las que más aparecen en los medios, en relación al transporte regular y su conexión con Valladolid, por sus peculiaridades y el gran tráfico de viajeros que utilizan estos servicios. La Cistérniga está dentro del recorrido de AUVASA (líneas 18 y 19), el Ayuntamiento de Arroyo llegó a su propio acuerdo con La Regional y la ruta de Laguna de Duero la cubre ECSA (Empresa Cabrero S.A.) con un sin fin de quejas y reivindicaciones por parte de sus usuarios, como recoge El Norte de Castilla.

Y aquí se presenta el mismo problema que existe en la capital en cuanto al dinero se refiere. ¿Debe ser un servicio público eficiente de estas características rentable? Porque si la crisis económica ha provocado un menor tráfico de viajeros en la provincia, hay que añadirle el problema de la baja densidad de población existente en determinadas áreas rurales de la provincia de Valladolid.

Por poner un ejemplo, la línea de ‘Viana de Cega – Boecillo – Laguna de Duero – Valladolid’ es más que rentable por el volumen de viajeros que recurre a este servicio a diario. Pero, ¿qué empresa querría cubrir una ruta por las zonas más inhóspitas de la provincia donde quizá existan días que solo precisen este servicio un puñado de viajeros? Una empresa con pretensiones económicas dejaría de lado a estos pueblos.

El Plan Provincial de Transporte

Para intentar evitar que existan rutas, y por tanto pueblos, sin operadoras que se ocupen de ellas, La Diputación de Valladolid puso en marcha el Plan Provincial de Transporte en colaboración con La Junta de Castilla y León en 2013. Este plan nace con el objetivo de mejorar un sistema de transportes precario en la provincia. En total, entraron en funcionamiento tres fases que contaron con una inversión cercana al medio millón de euros.

Los tres ejes de este plan se centraron en reponer los servicios a la demanda, que son servicios en su mayoría realizados por microbuses (un 62% del servicio a la demanda) o taxis rurales (un 9% del total) que sólo se realizan si el viajero los solicita con reserva previa, mejorar las líneas regulares ya existentes o establecer un transporte adecuado en épocas estivales. Dada la importancia de la materia, la Diputación decidió ampliar este plan hasta junio de 2015 y, recientemente, se ha prorrogado hasta marzo de 2016 con otra inyección de 200.000 euros.

Las cifras hablan por sí solas. De las 27 rutas que se implantaron dentro de este plan, el 30 de junio de 2015 seguían operativas 24, 10  de ellas como transporte a la demanda y 14 como transporte regular.

Mapa con las 27 rutas del Plan Provincial de Transporte de Valladolid. (Diputación de Valladolid).
¿Se establecerá un área metropolitana?

En principio todos los problemas planteados anteriormente podrían ser resueltos con una única solución: un área metropolitana. Se puede decir que antaño se intentó llevar a cabo, por llamarlo de alguna manera, la implantación de una gestión coordinada en la provincia en materia de transporte. El tiempo ha demostrado que no cuajó dicha idea. Para ser más exactos, los primeros ‘avances’ que se dieron fueron en 2005 cuando tuvo lugar la primera reunión que exponía el tema sobre la mesa.

En mayo de la fecha indicada anteriormente, el consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León de la época, Antonio Silván, formalizó un convenio con el ahora ex-alcalde Javier León de la Riva. En este convenio se instaba a crear un área metropolitana con la participación de lo que se conoce como el alfoz de Valladolid. En este plan, también participaron un total de los 16 alcaldes de la época de los municipios aledaños a la ciudad de Valladolid,  según recoge El Norte de Castilla. Diez años hace de esto.

En 2012 se creó la Comunidad Urbana de Valladolid (Cuva) como una agrupación que desarrollase los principios para consolidar un área metropolitana en Valladolid. Una vez más, dentro de esta iniciativa estaban el edil de Valladolid del momento, León de la Riva, junto con varios alcaldes de municipios de la provincia. En esta ocasión sí que se llegó a concretar algo más. Para ser más exactos, se estimó establecer un gerente de esta asociación (sin retribución por ello) y se establecieron unos estatutos y un presidente (que sería el alcalde de Valladolid). Y hasta aquí, otra vez.

Panel informativo con varias rutas por la provincia de Valladolid. (Sergio M. Fernández / CREA).

Mañana sin ir más lejos, domingo 18, hay convocada una manifestación en Laguna de Duero para reivindicar un billete único, entre otras cosas, que permita a sus vecinos viajar con Cabrero y con AUVASA. Algo tan básico y necesario para poder desplazarse al Hospital Universitario Rio Hortega, por citar un ejemplo. Son los ciudadanos, reunidos en colectivos como la Mesa del Transporte Público de Laguna de Duero (formada por sindicatos y colectivos vecinales o culturales), los que demandan estos servicios imprescindibles para su día a día.

Pero, en general, las reivindicaciones de los viajeros de la provincia se aúnan en las siguientes sin importar el municipio de origen: mayores frecuencias para poder ir y volver sin tener que esperar, en algunas ocasiones hasta más de 4 horas entre la salida y la llegada, la posibilidad de tener un billete único que te acerque a los hospitales o centros de salud conectando el autobús regular con el bus urbano de Valladolid y el abaratamiento del precio de los billetes en algunas circunstancias. Problemas que podrían resolverse con una verdadera área metropolitana efectiva en Valladolid.

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Sergio M. Fernández

Sergio M. Fernández

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Sergio M. Fernández