Final de Un sueño entre planetas. (Fer Sanz / CREA Radio).
Final de Un sueño entre planetas. (Fer Sanz / CREA Radio).

Martes 13 de mayo, festivo de San Pedro Regalado y la Sala Borja de Valladolid cuelga el cartel de no hay billetes. Una razón: la representación del musical Un sueño entre planetas. Esta obra cuenta la historia de un niño que viaja por diferentes planetas, en los que se encuentra nuevos amigos con diferentes problemas. Las melodías seguro que resultan familiares, ya que son cedidas por El canto del Loco y su solista Dani Martín, tras su posterior carrera en solitario. Música pop y Un viaje entre planetas con un fin benéfico: la recaudación económica para la organización no gubernamental Entreculturas y sus proyectos educativos en Bolivia.

El Grupo Magis, formado por niños y niñas de quinto y sexto de primaria del Colegio San José de Valladolid, bajo la batuta de Álvaro Fernández, llevaba preparando desde casi el comienzo del curso lectivo una actuación que este miércoles vería la luz. Había nervios, Amaya Maté, uno de los ‘niños’ junto a Natalia Trigueros, reconoció a CREA Radio que estaba un poco nerviosa antes del comienzo, pero que pensaba que todo saldría bien. No es para menos, llevaban desde las 11 de la mañana ultimando todos los detalles. “No hemos tenido ningún problema en todo el día, salvo un momento en el ensayo en el que se me olvidó una parte de mi texto. Pero no hay problema, ya me lo ha aprendido de memoria”, reconoció Maté con una sonrisa.

Se apagaron las luces y se encendieron los focos

Precisamente fue la propia Maté la que comenzó con una actuación, teloneada por el ilusionista Max Verdie. El musical dio comienzo pasadas las siete de la tarde, con un fuerte aplauso y un ambiente cómodo y cercano, por la presencia de padres y familiares de los jóvenes intérpretes. Tras una pequeña introducción de la narradora Ariadna Escudero, los focos se posaron en el primer planeta, reinado por María Dávila.

Y como siempre ocurre con los directos, por muy preparados que estén, llegó un pequeño problema inesperado: no funcionaba el micrófono del rey. Ante este contratiempo técnico, ni Dávila ni Maté parecieron inmutarse, siguieron con la actuación con total normalidad hasta que llegó la solución. En ese momento, Dávila comenzó a interpretar Soy quien manda, canción en la que mostraba su enorme poder a un sorprendido ‘niño’. Tras un diálogo entre ambos, llegó la réplica al rey, a modo de reflexión musical, en Vaya Rey, Maté criticó la labor de un monarca cegado por el poder.

Cambio de planeta y cambio de ‘niño’. En el turno de Trigueros apareció un nuevo problema: la vanidad. Victoria Sobrino fue la encargada de representar a la vanidosa y tras un marco, como si de un cuadro animado se tratara, realizó uno de los bailes más flipantes de la tarde, como arrogantemente diría el personaje interpretado por Sobrino. Tras este alegato a favor del Photoshop, llegó la respuesta de Trigueros en la que pone en duda la admiración a esas virtudes que dice tener Sobrino.

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Victoria Sobrino, durante la interpretación de Soy brillante. (Fer Sanz / CREA Radio).

Llegó el tercer planeta y con él, probablemente, el momento más humorístico del musical. Sale a escena Inés Cáceres y, bajo los aparentes efectos del alcohol, comienza a contar las bondades de las bebidas espirituosas, ante un ‘niño’ anonadado por la lengua trabada de su nuevo acompañante. Sorprendentemente, el estado embriaguez se rebajó y la lengua volvió a su estado normal cuando comenzaron a sonar las primeras notas de Calma tus penas. Como en el resto de ocasiones, la respuesta del ‘niño’ no se hizo esperar y en su canción, Maté recordó que el alcohol no es la mejor manera de ahogar las penas.

Arribó el momento más serio de la mano de una Teresita Ladrón, que en su papel de hombre avaro trataba de poseer todas las estrellas. En este punto de la función, un ‘niño’, ya desesperado, creyó encontrar a un amigo más normal, el farolero. Aunque para su decepción, vio como este, interpretado por Norah Babón, se había convertido en una especie de autómata que encendía y apagaba las luces a cada minuto, ya que en su pequeño planeta se sucedían rápidamente el día y la noche, sin pararse a pensar en el sentido que pudiera tener su tarea.

Amaya Maté y Norah Babón en la interpretación de Una luz. (Fer Sanz / CREA Radio).
Amaya Maté y Norah Babón, en la interpretación de Una luz. (Fer Sanz / CREA Radio).

Ya quedaba poco para el final de la obra y se comenzaba a notar como al sector más joven del público le costaba mantenerse tanto tiempo sentado en el asiento. Con la llegada del geógrafo, interpretado por Marta Espina, también apareció la faceta más ‘rockera’ del musical. La respuesta de Trigueros no se hizo esperar y tras esta se vivió uno de los momentos de más vibrantes e intensos del concierto, cuando el ‘niño’ Trigueros trató de reanudar su diálogo, pero tuvo que esperar a que cesaran los aplausos tras su magnífica interpretación de Cuenta lo que cuenta.

Después de este conmovedor instante, volvió a hacer acto de presencia la voz del narrador, aunque con un pequeño desajuste de megafonía, para dar paso a Un sueño entre planetas. En la última canción del festival tuvieron el mismo protagonismo el coro, la actuación de las bailarinas, los ‘niños’, los diferentes residentes de los planetas, la orquesta y hasta las más de 400 personas que formaban parte del público, que con sus palmas se convirtieron en un invitado de excepción para cerrar el estreno de un musical, que visto el éxito repetirá de nuevo la función este mismo sábado 16.

Álvaro García Ruiz
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Álvaro García Ruiz

En construcción. Tengo la suerte de hacer lo que más me gusta, con la gente que me gusta. Sé poco de mucho, pero me esfuerzo por aprender.
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