Para los jóvenes españoles las salidas laborales se encuentran, cada vez más, fuera de su país. (Magic / Wikimedia Commons)
Para los jóvenes españoles las salidas laborales se encuentran, cada vez más, fuera de su país. (Magic / Wikimedia Commons).

Cada vez más jóvenes eligen volar del nido y emprender una nueva forma de vida en el extranjero. La situación en Valladolid, como en el resto de España, no es fácil en el mundo laboral. Esto obliga a sus ciudadanos a buscar alternativas fuera de su lugar de origen, la mayoría son menores de 25 años.

Esta realidad social se ve reflejada en las últimas estadísticas recogidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En 2009, el INE empezó a recoger datos sobre el número de españoles residentes en el extranjero. Según los datos obtenidos ese año, 9.625 emigrantes del total eran vallisoletanos. Desde el 2009 hasta el 2015 ha llovido mucho y también se han hecho muchas, muchas, muchas maletas. Si hace seis años sólo 9.625 vallisoletanos se aventuraban por terrenos extranjeros, ahora la cifra se sitúa en 14.424. Es decir, 4.799 más. Un aumento de casi el 50% de la cifra recogida hace seis años.

El país preferido es Argentina, con 2.447 naturales de Valladolid. En segundo lugar se sitúa Francia. El país galo cuenta con 1.894 ciudadanos vallisoletanos. Le siguen Alemania con 1.404, Reino Unido (871), Estados Unidos (774) y Chile (734). Estas cifras indican que el continente más elegido por los vallisoletanos como destino para echar raíces es América, antes que Europa.

El INE recoge que, dentro de los emigrantes vallisoletanos de origen (no extranjeros nacionalizados), tan solo 2.120 tienen más de 65 años y 298 menos de 16.

Vallisoletanos por el mundo: “¡Nunca he trabajado en mi idioma!”
Laura lleva viviendo en Dinamarca desde 2012. (Laura García Carbajosa / Facebook)
Laura lleva viviendo en Dinamarca desde 2012. (Laura García Carbajosa / Facebook).

Laura García Carbajosa, arquitecto que nació y se crió en Valladolid, cambió su rumbo en el 2012 con solo 22 años. Una pequeña ciudad de Dinamarca fue su hogar durante ese año, para mudarse poco después a Copenhague, donde reside actualmente. Laura trabaja con contrato fijo en una empresa danesa conocida, y nos cuenta su historia a través de mensajes de una famosa red social. Lo que se lee entre líneas es felicidad.

Pregunta. Hola, Laura. Tú te fuiste a vivir a Dinamarca después de graduarte aquí en Arquitectura, ¿podrías contarnos cómo sucedió?

Respuesta. Hola, Celia. Me fui de Valladolid porque la verdad es que el último año ya estaba un poco quemada con la carrera y sentía que la ciudad se me quedaba pequeña. Necesitaba simplemente salir de allí.

Lo de Dinamarca no fue casualidad, en aquel momento tenía un novio futbolista al que cogieron en un equipo de allí. Así que fue fácil, nos fuimos juntos.

Estuvimos un año viviendo en una ciudad muy pequeña de Dinamarca, donde había muchos estudiantes Erasmus, y yo empecé a estudiar mi segunda carrera, Constructing Architecture. Después de un año, me cogieron en un estudio de arquitectura pequeñito en Copenhague, donde hice mis prácticas, y al acabarlas empecé a trabajar como estudiante en una empresa internacional muy conocida aquí, a la vez que acababa mi proyecto de fin de carrera.

Estuve trabajando como estudiante hasta que me gradué, y desde el pasado septiembre me hicieron fija, con contrato indefinido, muy buen salario y MUY feliz (risas).

P. ¿Hay mucha diferencia en el nivel de vida entre España y Dinamarca? O al menos, ¿tú lo notas?

R. Sí, hay mucha diferencia en el nivel de vida. Por muchas razones. Yo ahora mismo sé que no tendría las condiciones de trabajo que tengo aquí si estuviese en España. Tengo muy buen sueldo, aunque es verdad que la vida en general es más cara. Seis semanas de vacaciones al año, muy buen horario de trabajo y mucha flexibilidad… Estoy muy contenta y muy segura de que estaré por aquí unos cuantos años.

P. ¿Echas de menos esto?

R. Por supuesto que se echa de menos España, muchas cosas: la comida, la cultura, la música, mi familia y amigos… Al final ves que los daneses son tan distintos que a veces cuesta adaptarse.

P. ¿Y en cuanto al mundo laboral?

R. En el trabajo no fue tan difícil adaptarme, porque empecé como estudiante… Aprendiéndolo todo… Me acuerdo de que me sentía tan afortunada por haber encontrado ese trabajo, que daba el 200% de mí todos los días. Y claro, una vez que ven cómo trabajas, que te conocen, es fácil que te hagan fija. No sé si es así en España… ¡Nunca he trabajado en mi idioma! El otro día hablaba con mis amigas de que nunca he hecho una entrevista en español (risas).

La verdad es que da mucha pena que los estudiantes bien preparados de España tengan que salir de su país. Al principio a mí me daba un poco de vértigo, el estar tan lejos de todo, de mi vida, de mi familia, de todo lo conocido. Pero ahora estoy feliz, creo que lo tengo absolutamente todo, y mucha suerte también. Y ahora cuando voy a Valladolid pienso que es la ciudad más bonita del mundo. Valoro todo mucho más y pienso que he crecido y me he curtido mucho viviendo aquí.

P. Tus últimos años son toda una aventura, ¿controlabas el inglés a la perfección o realmente te lanzaste a la piscina sin flotador?

R. ¡No tenía ni idea de inglés! No hablaba nada, cero. Pero después de un año viviendo con gente extranjera, lo aprendes, y creo que es la mejor manera de aprender inglés, viviendo fuera. Aquí todo el mundo habla inglés, hasta las personas mayores. Y ahora soy capaz de trabajar perfectamente en inglés, está ‘dominadísimo’. Pero, ¿qué pasa? Que tengo que aprender danés. No me lo exigen, pero es algo que tengo que hacer, para terminar de integrarme completamente. Es importante hablar el idioma. Estoy yendo 10 horas a la semana a danés, ¡10 horas! Es un idioma IMPOSIBLE. Pero algún día lo hablaré, es mi reto, mi objetivo.

P. Imagino que no todos tus amigos se buscaron la vida en el extranjero. De los que se han quedado, ¿algunos se arrepienten de ello? ¿Conoces alguna historia parecida a la tuya?

R. Soy de las pocas que está trabajando. Muchos han seguido con másteres, o se han cambiado de carrera… Pero, por ejemplo, todas mis amigas españolas de aquí están trabajando. Hemos estudiado lo mismo.

P. ¿Has vivido alguna anécdota que quieras resaltar?

R. Algo muy curioso es que el día que empecé a trabajar me dijeron que había otra chica española en mi oficina, ¡somos 700 personas! Fui a conocerla y resulta que era de Valladolid. Casualidad total. Era su último día de trabajo porque estaba embarazada y empezaba la baja. Aquí los padres tienen un año de baja por maternidad. El bebé se llama Laura, con lo cual Laura tiene exactamente la misma edad que el tiempo que llevo trabajando en la empresa. Es una anécdota muy bonita. Esta chica, Inés, está casada con un danés y ya lleva más de 7 años viviendo en Copenhague.

P. ¿Algún consejo a los que aún están en proceso de formación y que tienen un miedo terrible a no encontrar trabajo ni siquiera fuera de España? Y no me refiero solo a Periodismo, que es un caso aparte (risas).

R. Pues que hay que ser valiente y lanzarse. Creo que es importante salir de la burbuja España, y ver que hay muchas más cosas ahí fuera, y muchísimas oportunidades para nosotros. Y condiciones buenísimas. Al final se encuentra trabajo, sólo hay que lanzarse.

Muchas gracias Laura, desde Suma Y Sigue, en CREA Radio, te deseamos lo mejor. ¡Un saludo desde tu ciudad!

Laura no sabe dónde va a acabar, lo que sí tiene claro es que hoy hace lo que le gusta. La clave es no perder el norte, pero tampoco la esencia.

Celia García Vidal

Celia García Vidal

Escribir para contar, comunicarse y ser. Las grandes revoluciones nacen a partir de pequeñas acciones. CREA es nuestra pequeña acción.
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