Alberto Garzón, durante su intervención. (Saioa Palomo / CREA Radio).

La campaña electoral no ha comenzado pero ninguna formación quiere quedarse atrás. Una de las que más se juega es Izquierda Unida que debe hacer frente no solo a la pérdida de votantes frente a PODEMOS; sino también a luchas internas que poco aportan a sus intereses y que hacen peligrar aún más las posibilidades de lograr un resultado óptimo.

Con la vista puesta en las elecciones municipales y autonómicas la delegación de la comunidad ha organizado varios actos en la que los candidatos al parlamento regional han contado con la presencia y apoyo de Alberto Garzón, candidato a la presidencia del gobierno y rostro más visible a nivel nacional del partido en la actualidad.

Izquierda Unida y EQUO, de la mano en las autonómicas

Javier Rodríguez, de EQUO, partido que concurre en coalición a IU en los comicios autonómicos, comenzó el acto reivindicando el papel de su formación más allá de la defensa del medio ambiente de la que se siente orgulloso: “Nos suelen llamar el partido de las plantas y los ‘animalitos’. Y a mucha honra, no sé qué sería de la vida humana sin ellos”. Rodríguez recordó el apoyo de su formación a diversas plataformas de defensa de la educación y sanidad pública y reiteró la propuesta de adoptar la ley foral 8/2013 de Navarra, que garantiza la cobertura sanitaria a todos los residentes de la comunidad independientemente de su situación legal o administrativa. Concluyó su turno de palabra parafraseando el final del manifiesto ‘Última llamada‘: “Deberíamos ser capaces de ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural […] si empezamos hoy, todavía podemos ser las y los protagonistas de una sociedad solidaria, democrática y en paz con el planeta”.

Cogió el relevo José Sarrión, número uno de la lista, y por tanto, candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León, quién inició su turno de palabra recordando la tradición obrera del barrio de las Delicias, lo que levantó los aplausos de los asistentes. Sarrión valoró la época actual como un escenario clave para el cambio, ya que como declaró, nunca antes había habido una sociedad con los ojos tan abiertos. Para el candidato, Valladolid Toma la Palabra representa bien esa posibilidad de cambio y apoyó públicamente la candidatura a la alcaldía de Valladolid, liderada por Manuel Saravia.

“No nos disputamos las próximas elecciones, nos disputamos las próximas generaciones”

Alberto Garzón, que hasta ese momento había escuchado y aplaudido las palabras de sus compañeros, comenzó su intervención dirigiéndose no solo a los asistentes dentro del Centro Cívico, sino también a las cerca de cuarenta personas que se quedaron fuera una vez se completó el aforo.

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Cerca de medio centenar de personas se tuvieron que conformar con quedarse a las puertas debido al aforo completo. (Saioa Palomo / CREA Radio ).

Garzón empezó hablando sobre la importancia de las palabras y la urgencia de recuperarlas, especialmente la palabra ‘izquierda’ bajo la que dijo “muchos han entrado con el puño levantado y han salido con los bolsillos llenos”. Continuó recordando la urgencia de recuperar la política para la gente de la calle, y al igual que hizo previamente su compañero Sarrión, valoró de forma muy positiva la candidatura de Valladolid Toma la Palabra, de la que destacó ser un ejemplo de participación horizontal, y a la que en declaraciones posteriores a CREA Radio, calificó como una gran oportunidad para echar a la derecha tras más de 20 años de gobierno ininterrumpido.

Sus primeras palabras giraron en torno a la izquierda y su papel transformador en la situación actual. Equiparó las batallas políticas, a batallas culturales, y por ello el dirigente de IU resaltó la importancia de la formación para combatir con conocimientos y la organización para disputar los espacios políticos. Sobre esta pugna, y de cara al futuro el dirigente de Izquierda Unida, dijo: “No nos disputamos las próximas elecciones, nos disputamos las próximas generaciones”.

La intervención se iba acercando a su fin y el público, consciente, aumentaba el volumen de los aplausos. Garzón reivindicó la izquierda clásica, basada en ideas y valores, y necesitada de una movilización social sin la que una victoria electoral no cambiaría nada, pues quedaría a las órdenes de los intereses ocultos. Celebró que esa victoria es posible ahora que se ha roto el relato clásico. Concluyó su mensaje citando los únicos tres desahucios a los que es favorable: el primero, echar al Partido Popular de todas las instituciones; el segundo, la tristeza y la derrota del seno de su partido; y el tercero, la Monarquía.

Con su ya habitual sentencia final, “salud y república”, escuchada también en el pasado Debate de la Nación, finalizó un acto en el que Izquierda Unida mostró su potencial en una comunidad y ciudad con pocas facilidades para el cambio pero en las que, como en toda España, cualquier cosa podría ocurrir.

Diego Alonso Martín
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Diego Alonso Martín

Periodista y seriéfilo interesado en las cifras económicas de la cultura. Mi maestro me enseñó "Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes"
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