“Nací dentro de una familia patriarcal, católica y conservadora. No es ninguna sorpresa que ya a los 5 años fuera una feminista furiosa”. Isabel Allende pronunciaba esta frase en uno de sus discursos en el que también cuenta su experiencia como abanderada en los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín. Cuando estaba allí se sentía orgullosa porque por primera vez el comité olímpico había pensado en mujeres para inaugurar un acontecimiento de esas características. A su lado iba Sofía Loren, una mujer guapa, delgada, sexy y con 70 años de vida. Cada vez que a esta actriz le preguntan por sus trucos para mantenerse joven, siempre responde diciendo que basta con no hacer ruidos de viejos y mantener la postura. Con este detalle la escritora chilena no tardó en darse cuenta de que, el paso a favor de la igualdad entre el hombre y la mujer no había sido tan grande como pensaba.

En países como la India, ser mujer es sinónimo de no tener derecho a nada: eres propiedad de tu padre, para después ser de tu marido. En Oriente Medio todavía lapidan a mujeres por ‘adulteras’ cuando en realidad han sido violadas y en algunos países de África es obligatoria la mutilación genital femenina como rito para entrar en la edad adulta. ¿Pero qué hay en países como España o Inglaterra? ¿Realmente pueden dar lecciones sobre igualdad? La periodista Olga Rodríguez cuenta cómo, a día de hoy, en el mundo del periodismo todavía se considera ‘un machote’ a aquel que viaja a informar a países en guerra y que a las mujeres, antes de considerarlas valientes, se les trata como inconscientes que no se dan cuenta del peligro al que se van a enfrentar. También en España hace poco se reunió el ahora jefe del Estado con los empresarios más importantes del país y… ¿Cuál fue la sorpresa? Ninguna mujer estaba entre los invitados.

‘El feminismo es cosa del pasado’

Actualmente, a una mujer que se anuncia como feminista probablemente se le asocie con una mujer inaccesible, desagradable y seguramente más de uno se atreva a hablar sobre su condición sexual. El feminismo, como lo entendemos hoy en día, cuenta con más connotaciones negativas que positivas, por eso debemos empezar a redefinirlo, despojarlo de todo significado secundario y quedarnos con la idea principal: la mujer no es inferior al hombre.

feminismo
Estamos en el siglo XXI pero todavía existen actitudes machistas en nuestra sociedad.

Nuestra sociedad ha alcanzado ciertos mínimos pero como hemos visto, la paridad entre hombres y mujeres no es real. En nuestro día a día encontramos muchos ejemplos de desigualdad: véase la nueva tendencia bautizada con el término micromachismos’, pequeñas acciones machistas que la sociedad tiene tan interiorizadas que las acepta como normales. Un claro ejemplo de ellos serían los mensajes que El Corte Inglés puso en su ropa de bebé: para niños, “inteligentes como papa” y para niñas “bonitas como mama”.

Es el momento de que tomemos las riendas. Ya sabemos cómo funciona un mundo gobernado por hombres, pero… ¿Y si el poder que lo mueve lo sustentase una figura femenina? Rania de Jordania, Cristina Fernández de Kirchner, Rosalía Mera. Nos gusten más o menos, son ejemplos de mujeres poderosas que han demostrado que no existen límites. Ahora, pongámonos manos a la obra y cambiemos las cosas.

Mara González Gómez
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Mara González Gómez

Periodista gallega que cree en el Periodismo como arma para cambiar el mundo. Pienso que existe una poesía y una canción para cada persona.
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